Evolución Urbana: De la Revolución Industrial a las Metrópolis Modernas

Urbanismo Posindustrial

Desde la Revolución Industrial, se ha producido un notable éxodo rural, con un aumento de la tasa de urbanización que ha pasado del 40% al 80%. Este crecimiento urbano responde a varias necesidades impuestas por la nueva industria, como la necesidad de alojar a una mayor población, espacio para fábricas, y la importancia del ferrocarril como símbolo de la época.

Para adaptar las ciudades a estas nuevas exigencias, se plantearon tres soluciones principales:

  • Reforma interior de la ciudad: Implicó la apertura de calles y plazas, así como la eliminación de espacios estrechos. La desamortización española facilitó la reutilización de edificios antiguos, permitiendo la creación de grandes vías que conectaban el casco antiguo con nuevas áreas.

  • Ensanche de la ciudad antigua: Este proceso consistió en ampliar la ciudad siguiendo trazados ortogonales, característicos del racionalismo burgués. Los ensanches presentaban características como:

    • Una forma de cuadrícula que incluía viviendas, comercios y servicios.
    • Calles anchas y bien orientadas, con servicios adecuados como alcantarillado y espacios verdes.
    • Baja densidad de edificación, limitando la construcción a tres pisos y un patio central.
    • Zonificación orientativa para diferentes usos, como viviendas, industria y servicios. Ejemplos destacados incluyen los ensanches de Ildefonso Cerdá en Barcelona y Carlos María de Castro en Madrid.
  • Creación de ciudades nuevas: Se diseñaron ciudades que respondieran a las características de la era industrial. Dos modelos urbanísticos destacados fueron:

    • Ciudad-jardín: Propuesta por Ebenezer Howard, este diseño incluía casas unifamiliares con jardines, rodeadas de un anillo verde para limitar el crecimiento urbano y evitar la contaminación industrial.

    • Ciudad lineal: Diseñada por Arturo Soria y Mata, esta ciudad se estructuraba en torno a un ferrocarril central, con parcelas rectangulares a ambos lados, permitiendo un crecimiento longitudinal y asegurando la inclusión de zonas verdes.

Ambos modelos buscaban ser autosuficientes, integrar la industria y el ferrocarril de manera coherente, y mitigar las desigualdades sociales en la ubicación de los habitantes. Aunque estas teorías urbanísticas tuvieron un impacto significativo, su implementación en España fue limitada. La Ciudad Lineal en Madrid quedó en gran parte sin desarrollar, mientras que la Ciudad-jardín se utilizó como modelo para muchos barrios en el siglo XX, aunque a menudo como áreas dormitorio en lugar de comunidades autosuficientes.

Definiciones Clave

Metrópoli: Una metrópoli es una ciudad de gran tamaño e importancia que actúa como un centro económico, político, cultural y social dentro de una región o país. Generalmente, concentra una alta densidad de población, infraestructuras avanzadas y una gran influencia en su entorno. También puede hacer referencia a una ciudad que ejerce un papel dominante sobre otras localidades cercanas, formando un área metropolitana.

Ensanche: El ensanche es un tipo de planificación urbana caracterizado por la expansión ordenada de una ciudad más allá de su núcleo histórico, generalmente siguiendo un diseño en cuadrícula u ortogonal. Su objetivo es mejorar la organización del espacio urbano, proporcionando calles amplias, zonas verdes y mejores condiciones de habitabilidad.

El Plano de Barcelona: Un Estudio de Caso

Este texto describe el plano de la ciudad de Barcelona como una representación gráfica que organiza las superficies construidas y libres, y destaca las principales unidades morfológicas que conforman su desarrollo urbano a lo largo del tiempo: el casco histórico (ciudad preindustrial), el ensanche burgués proyectado por Cerdá y las periferias de los siglos XX y XXI.

Unidades Morfológicas de Barcelona

  1. Emplazamiento de Barcelona: Barcelona se encuentra a orillas del mar Mediterráneo, lo que le ha permitido desempeñar un papel comercial clave desde sus orígenes romanos. El plano actual refleja la importancia del puerto, con sus espigones y muelles, esenciales para la actividad marítima.

  2. Unidades morfológicas principales: Estas son las áreas urbanas diferenciadas que se han desarrollado en distintas épocas históricas:

    • Casco histórico (ciudad preindustrial, siglo XIX): Es la parte más antigua y de menor extensión en el área urbana actual. Está delimitado por rondas (calles amplias) que surgieron tras el derribo de las murallas de la ciudad. El casco incluye el barrio gótico, el Raval, Sant Pere y la Barceloneta. La Barceloneta, creada en el siglo XVIII siguiendo ideas ilustradas, adoptó un diseño ortogonal con manzanas rectangulares, aunque hoy sus edificaciones originales prácticamente han desaparecido debido a la especulación y densificación del suelo.

    • Ensanche burgués (proyecto de Ildefonso Cerdá, 1860): Este diseño, que supera ampliamente el tamaño de la ciudad preindustrial, sigue un modelo ortogonal con manzanas cuadradas, modificadas con esquinas en chaflán para facilitar el tráfico rodado. Cerdá buscaba priorizar el aire y la luz, diseñando calles amplias y manzanas abiertas con espacios verdes. Sin embargo, este proyecto original ha sido alterado por la creciente especulación inmobiliaria, lo que ha llevado a construcciones más altas y al cierre de las manzanas.

    • Periferias de los siglos XX y XXI: El crecimiento industrial de Barcelona impulsó la expansión de la ciudad en el siglo XX, integrando antiguas áreas rurales como barrios urbanos. Estas periferias presentan diseños menos regulares que el ensanche burgués y han dado lugar a barrios industriales, obreros y residenciales con diferentes estilos arquitectónicos, reflejo de las tendencias de cada época histórica.

En conjunto, el texto muestra cómo la evolución histórica, social y económica de Barcelona se refleja en su plano urbano, destacando el impacto de las ideas ilustradas, higienistas y las transformaciones modernas en su estructura.

Metrópolis en España

En el mapa temático de figuras de España se observan las siguientes Metrópolis nacionales: Madrid y Barcelona. Las Metrópolis regionales son: Bilbao, Zaragoza, Valencia, Sevilla y Málaga.

Una metrópoli regional es la ciudad cuya área de influencia es una región, más o menos extensa, del territorio nacional. El núcleo urbano tiene una influencia menor, en comparación con una metrópoli nacional, contando con servicios menos influyentes y, por lo tanto, menos especializados. Son aquellas cuyo número de habitantes comprende desde un millón a medio millón de habitantes. Cuenta con servicios de alto rango, especialmente administrativos y comerciales. Sus áreas de influencia son regional y mantienen relaciones intensas con las metrópolis nacionales. Entre las metrópolis regionales más importantes del país tenemos a Bilbao, Sevilla y Valencia.

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