Cosmos, Tierra y Vida: Origen y Evolución

El Origen del Universo

Nuestro sol es una estrella que orbita en las afueras de una galaxia (Vía Láctea). El universo es muy grande y está lleno de agrupaciones de miles de millones de estrellas (galaxias) unidas por la fuerza de la gravedad. Esas galaxias no están quietas, sino que se desplazan y se van alejando entre ellas. El universo se está expandiendo y las arrastra con él en su expansión. Antes no había un universo vacío de materia. Hace unos 13.700 millones de años, toda la densidad de energía de ese universo primordial pasó a convertirse en materia, y se creó una cantidad infinita de partículas elementales. La presión que produjeron tantas partículas hizo que el espacio se expandiera bruscamente. Este es el origen del Big Bang, una teoría actualmente aceptada sobre el origen del universo que conocemos.

La Formación de la Tierra

El sistema solar comenzó con una nebulosa solar, una gran nube de polvo y gases que giraba sobre sí misma. Por acción de la gravedad, se colapsó. El centro se fue contrayendo y empezó a aumentar la temperatura. Se inició la fusión nuclear, y nació una estrella, el Sol, que iluminó el entorno de gas y polvo que lo rodeaba y que, debido a la fuerza centrífuga, había quedado en un enorme disco aplanado, llamado disco protoplanetario. Los planetas del sistema solar se empezaron a formar a partir de ese disco circunestelar, mediante un proceso de acreción gravitatoria, en el cual las partículas de polvo se fueron atrayendo entre sí. Al unirse, se formó una partícula más grande y con más masa, es decir, con más gravedad, y atraía a otras más grandes, y así sucesivamente. Así es como se formó la Tierra hace 4570 millones de años. Nuestro planeta estaba extremadamente caliente y en estado fundido. Los elementos más pesados, como el hierro, se hundieron, mientras que los más ligeros subían a la superficie, lo que da lugar a la diferenciación de capas: el núcleo, formado por una gran esfera de hierro y níquel; el manto, compuesto de minerales silicatos, la capa más gruesa; y la corteza, en la que se encuentran los continentes.

Tectónica de Placas

(Alfred Wegener) Aunque el manto está en estado sólido, sus altísimas temperaturas lo hacen plástico y le permiten fluir. Los lentos movimientos convectivos que se producen están relacionados con la deriva de los continentes, los cuales flotan sobre el manto. La parte superior del manto y la corteza forman las placas tectónicas, que al interaccionar, controlan los procesos geológicos internos. Wegener desarrolló la teoría de la deriva continental, basándose en:

  1. Las costas de América del Sur y África encajaban.
  2. Fósiles de los dos continentes mostraban faunas extinguidas muy semejantes.
  3. El campo magnético, cada cierto tiempo, intercambia los polos norte y sur magnéticos. De esa forma, a ambos lados de la dorsal atlántica, se observa que el hierro está magnetizado en líneas que muestran un patrón simétrico: Norte-Sur-Norte.

El Origen de la Vida

Teoría de la evolución química prebiótica (Oparin): Planteaba una atmósfera primitiva sin oxígeno, donde las moléculas orgánicas surgieron de la Tierra a partir de los compuestos inorgánicos y que evolucionaron hacia las formas más primitivas de vida.

Teorías Evolucionistas

Creacionismo

Los creacionistas defendían que las especies no varían, sino que siempre han sido así, porque así fueron creadas por Dios.

Darwinismo

La idea principal de la teoría de la evolución de Charles Darwin gira alrededor del concepto de cambio. Un cambio que se concretaba en las variaciones morfológicas de las especies. Las especies relacionadas tienen en común un antepasado, que los cambios que acompañan la formación de nuevas especies son lentos y graduales, y que la responsable de esa evolución es el proceso de la selección natural.

Selección Natural

  1. Hay variaciones morfológicas (mejor visión, más plumaje…).
  2. Adaptación al medio.
  3. Solo sobreviven los más aptos.

Teoría del Equilibrio Puntuado

La teoría del equilibrio puntuado, formulada en 1972 por N. Eldredge y S. Gould, sostiene que la evolución no tiene un carácter gradual, como afirma la teoría sintética, sino que se produce a saltos.

Neodarwinismo

a) la inexistencia, en su época, de restos paleontológicos suficientes para justificar las transiciones entre especies; b) la falta de pruebas concluyentes sobre la selección natural, c) la no heredabilidad de los caracteres adquiridos; d) la juventud de la Tierra, lo que impediría el largo proceso evolutivo (según los cálculos de Lord Kelvin, que después se mostraron incorrectas al no tener en cuenta el calor de los materiales radiactivos); e) la justificación de la aparición de órganos tan complejos como los ojos, por ejemplo.

Fijismo

El fijismo es una teoría según la cual todo lo que existe, incluyendo los seres vivos, no ha variado con el paso del tiempo y se observa, a día de hoy, en la misma forma que ha presentado en el pasado y que continuará mostrando en el futuro. Así, el fijismo describe la naturaleza como una realidad definitiva y acabada en la que los seres vivos constituyen formas inalterables.

Neolamarckismo

Capacidad para integrar los caracteres adquiridos.

Evolución Humana

Australopithecus africanusHomo habilisHomo erectusHomo sapiens neanderthalensisHomo sapiens sapiens

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *